Casa Marpagrossa (web en desarrollo)

Conoce

CASA MARPAGROSSA

Una vivienda concebida desde el respeto al entorno, donde diseño y paisaje se encuentran en equilibrio.

Arquitectura, lugar y forma de habitar

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CASA MARPAGROSSA

Una vivienda concebida desde el respeto al entorno, donde diseño y paisaje se encuentran en equilibrio.

Arquitectura, lugar y forma de habitar

Arquitectura en diálogo con el paisaje

Casa MarpaGrossa nace como una intervención silenciosa en el entorno de Punta Grossa, donde la arquitectura no busca imponerse, sino integrarse.

El proyecto se desarrolla a partir de volúmenes bajos y horizontales que siguen la topografía natural del terreno, generando una relación directa con el paisaje y el horizonte mediterráneo.

La vivienda se abre hacia el exterior a través de grandes aperturas, patios y espacios intermedios que diluyen los límites entre interior y exterior, permitiendo que la luz, el viento y el entorno formen parte de la experiencia diaria.

El uso de materiales locales y tonos naturales refuerza esta integración, construyendo una arquitectura atemporal, discreta y profundamente vinculada al lugar.

Arquitecto

Antonio Altarriba

Antonio Altarriba Arquitectos

Arquitecto

Antonio Altarriba

El proyecto ha sido diseñado por el estudio Antonio Altarriba Arquitectos, especializado en arquitectura contemporánea con una fuerte sensibilidad hacia el contexto.

Su trabajo se caracteriza por una aproximación precisa al lugar, donde cada decisión responde a la topografía, la orientación y las condiciones climáticas.

En Casa MarpaGrossa, esta filosofía se traduce en una vivienda que prioriza la escala humana, la privacidad y la relación con el entorno, evitando cualquier gesto innecesario.

El resultado es una arquitectura que no busca protagonismo, sino equilibrio.

Más que una vivienda, una forma de vivir el espacio

Casa MarpaGrossa ha sido concebida no solo como un espacio habitable, sino como una experiencia.

Cada estancia ha sido diseñada para ofrecer calma, amplitud y conexión con el entorno. Los espacios fluyen de manera natural, permitiendo distintos ritmos de uso: desde momentos de recogimiento hasta encuentros compartidos.

La arquitectura acompaña sin imponerse, generando una sensación constante de equilibrio entre confort, privacidad y apertura.

Aquí, el tiempo se percibe de otra manera.